Detalle de Experiencia

Experiencia

Iñigo

 
30/09/2008 | Iñigo | No hay comentarios
Estancia en la isla: Septiembre 2008
 
Vota star star star star star
valoración result
 
Nunca antes había estado en las islas afortunadas y este verano he tenido la suerte de conocer Lanzarote. Nuestro viaje hacia esta maravillosa isla comenzó en Madeira, donde habíamos pasado una semana. A esta isla llegabala XV edición de la regata internacional Canarias-Madeira y mi compañero de fatigas y yo fuimos invitados a hacer el viaje de vuelta a la isla de Lanzarote en uno de los veleros participantes en dicha regata. He de reconocer que estaba nervioso, era la primera vez que iba a navegar y me iba a recorrer casi300 millas seguidas. Nuestra aventura comenzó la madrugada del domingo 6 de septiembre de 2008.

La navegación fue fantástica, una de las mejores experiencias de mi vida, tuvimos muy buen tiempo y disfrutamos de la belleza y de la tranquilidad del mar. Esos atardeceres intentando ver el rayo verde y los amaneceres en alta mar, eran impresionantes. Pero si algo me llamo la atención fueron las guardias nocturnas, ese cielo estrellado me hacia sentir un privilegiado, y en realidad lo era. Por la mañana nos duchábamos con cubos de agua de mar y el resto del día lo pasábamos oteando el horizonte en busca de delfines y ballenas que nos eran esquivos. Y por fin, en el horizonte se vislumbro la silueta de Lanzarote, ya estábamos cerca de nuestro destino, cuando una nueva sorpresa apareció por la popa. Un grupo de delfines vino a recibirnos. Era espectacular, la primera vez que navegaba, la primera vez que iba la isla de Lanzarote y lo hacía escoltado por preciosos delfines que saltaban a nuestro alrededor. No terminaba ahí la cosa, sino que después vinieron a darnos la bienvenida las ballenas, unos calderones nos siguieron a cierta distancia mientras nos acercábamos poco a poco a la isla. Era un buen presagio de lo que nos esperaba en nuestro destino. Y que decir de las vistas de Lanzarote desde el mar. Se veían las distintas tonalidades de las montañas del fuego, los ríos negros de lava, los acantilados, el faro Pechiguera, y sobre todo los pueblos de Lanzarote, todos iguales, todos blancos y todos preciosos. Y por fin entramos en Marina Rubicón, nuestro punto de atraque. Allí nos despedimos de la tripulación, la cual nos cuidó durante toda la travesía y se desvivió para que estuviéramos bien.

Alquilamos un coche en el mismo puerto y partimos hacia Costa Teguise, donde nos esperaban nuestras anfitrionas en la isla.

El día siguiente a nuestra llegada fue un día de playa y relax. Y que decir de las playas de esta isla, pues que eran impresionantes, estuvimos en varias calas preciosas de aguas cristalinas por el norte de la isla. Y por la noche cenamos con nuestras bellas anfitrionas y nos fuimos de fiesta acabando la noche en un karaoke guiri.

El día siguiente, pese al “cansancio” de la noche anterior fuimos a explorar la isla. Lo primero agradecer a los conejeros su hospitalidad. Estuvimos viendo el charco verde, los acantilados formados por las erupciones volcánicas y ese paisaje de otro mundo que tiene esta maravillosa isla. Me llamó la atención la perfecta integración con el paisaje de los distintos elementos artificiales de estas zonas (muros, barandillas, etc). Y por fin uno de los platos fuertes del día, el Timanfaya, las montañas de fuego. Que decir de esto, veníamos de Madeira, una isla verde y montañosa que nos había encantado pero con paisajes que ya habíamos visto en otras partes de España. Pero esto era algo nuevo, era como estar en otro planeta, estábamos disfrutando de vistas nuevas para nosotros..

Después de ver Timanfaya fuimos hacia el monumento del campesino recorriendo la isla por carreteras poco transitadas. Tengo que hacer una mención a los campos de cultivo, todos cubiertos de arena volcánica y a los viñedos protegidos del viento por muretes perfectamente integrados con el paisaje de la isla. Por fin llegamos al monumento al campesino con un restaurante que no puede estar en otro sitio más que en Lanzarote gracias a César Manrique y no muy caro en el que disfrutamos de una buena comida. Y después de comer nos marchamos de nuevo a disfrutar de las playas de la isla, esta vez en Puerto del Carmen.

Al siguiente día seguimos visitando la isla. Fuimos a la Fundación Cesar Manrique (visita obligada). Es la casa donde vivió el gran arquitecto y artista Cesar Manrique. La casa en si es espectacular y se pueden ver bocetos de sus obras, las cuales están repartidas por toda la geografía lanzaroteña. Posteriormente nos dirigimos hacia el Mirador del Rio, desde el cual se veían unas vistas esplendidas de la isla dela Graciosa. En nuestro camino pasamos por pueblos como Teguise (antigua capital de la isla) o Haria. Como he dicho antes la arquitectura de la isla es muy peculiar, todas las casas son pequeñas, blancas y con puertas verdes o marrones. Acabamos la mañana viendo los Jameos del Agua. Nos fuimos a comer a la playa de Arrieta y a la tarde vimosla Cueva de los Verdes. Y para cerrar el día la hospitalaria gente de Lanzarote que nos mimó en la venida nos invitó a una parrillada de despedida en “Planeta Famara” como ellos dicen.

El día siguiente tocaba abandonar el paraíso de Lanzarote, con su paisaje, su clima y sus gentes para volver a Vitoria.

Para resumir, si algo llama la atención de esta isla es su paisaje de otro mundo, su arquitectura integrada en la naturaleza, y la hospitalidad con la que fuimos acogidos por los conejeros.

 
Veces leido:  4,677

Volver

 

Comentarios

 

 

Buscar

Calendar
Calendar
 
 
P_PREV_YEAR P_NEXT_YEAR
Septiembre, 2017
L M Mi J V S D
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
 
 

Autores

de853
 
 
cerrar