Yaiza
Situado en el sur de la isla, fue el primer lugar de conquista y primer enclave europeo en el Archipiélago canario, conocido con el nombre de Rubicón, que por disposición pontificia, su modesta capilla de San Marcial de Rubicón, pasó a convertirse en Catedral erigiéndose en diócesis de Canarias en 1404.
Comparte con Tinajo la otra gran parte del Parque Nacional de Timanfaya, también conocido en su historia como Montañas del Fuego, al cual se puede acceder bien en automóvil o a través de sus concocidas excursiones en camello, que transcurren por los parajes insólitos y únicos de sus alrededores. Fue declarado Parque Nacional en 1974, sobre una extensión total de 51 km.
En su interior se pueden observar una gran variedad de fenómenos geológicos relacionados con su naturaleza volcánica, así como una gran diversidad biológica que alcanza a 180 especies de vegetales distintos y que se desarrollan en una tierra en apariencia infértil.El Parque Nacional de Timanfaya surge de las violentas erupciones
volcánicas de 1730 – 1736, seis años consecutivos, y las posteriores del
S. XIX, principalmente en 1824. Desde aquel entonces se le ha
denominado popularmente como las Montañas del Fuego y constancia de su
naturaleza volcánica son las altas temperaturas próximas a los 600ºC que
se registran a menos de diez metros de profundidad y los alrededor de
120ºC que pueden reinar a nivel de la superficie.
El pueblo de Yaiza es el núcleo municipal y se encuentra en el borde del
área sepultada por las erupciones volcánicas de 1730 y 1736. Precisamente, la crónica fundamental de las erupciones fue
narrada por el entonces párroco de Yaiza, Andrés Lorenzo Curbelo. Se trata de uno de los pueblos mejor conservados del
Archipiélago canario, cuenta con diversos premios de embellecimiento,
sensación
que percibe el visitante al pasar entre sus calles y casas en extremo
cuidadas
y adornadas con variedad de plantas y flores. Frente al ayuntamiento se
haya la parroquia de Nuestra Señora de los Remedios, patrona del
municipio, cuya festividad se celebra el 8 de septiembre.
Yaiza sobresale entre los pueblos de la isla por su cuidado paisajístico
y su respeto a la arquitectura tradicional.
Entre los atractivos turísticos que contiene, aparte de los grandes
grandes contrastes de sus tierras rojizas, negras y amarillas, hay que
apuntar Los Hervideros y El Golfo con su lago verde natural, sendos
fenómenos físicos que destacan por el magnetismo y atracción que
proporcionan en su contemplación.
Una vez atravesada la zona turísitica de Playa Blanca, que ha sabido
combinar su tradición marinera con un desarrollo turístico sostenido y
de calidad, llegamos a las famosas playas de Papagayo, una serie de
calas recogidas y bien resguardadas que se conservan en su estado más
natural y virgen.
También es imprescindible acercarse a las Salinas del Janubio, que han sido fuente de ocupación y de actividad salinera en la isla, dejando entrever la capacidad del hombre isleño para desarrollar una gran industria en su día; los efectos visuales y los matices de color que se producen en el proceso de evaporación de la sal, es un reclamo que atrae al visitante a su paso por este escenario natural que cuenta con una protección especial.
Destaca asimismo, el "milagro" de la lucha del hombre contra la naturaleza, La Geria, malpaíses cultivados con esmero, donde el agricultor ha hecho verdaderas obras de arte pétreas en su batalla contra el viento y los elementos.
Yaiza cuenta en la actualidad con dos modernos puertos deportivos: Puerto Calero y Marina Rubicón. Su amplia oferta comercial y de ocio invita a pasear y a disfrutar de su ambiente marítimo.
Además de la oferta de ocio y socio-cultural que ofrece Yaiza, accede a la información sobre: